OPUS CACHELO

Con este curioso nombre firmaba Cachelo sus obras de música para orquesta compuestas entre 1870 y 1920 aprox. Son innumerables las partituras halladas bajo ese seudónimo pero, como ya hemos dicho no se encuentra prácticamente grabación alguna  dado que ninguna orquesta se arriesgó a interpretar sus composiciones. Únicamente he encontrado este fragmento que se corresponde al último movimiento de la “Sinfonía de la Vida” y que lleva por título “Epitafio”. Se dice que la grabación se obtuvo al cambiar el indio las partituras de “Tristán e Isolda” por las suyas durante una grabación que realizaba la “Orquesta Filarmónica de Viena” para la Deutsche Grammophon. También hay quien opina que realmente la grabación es obra del propio indio, quien habría interpretado todos los instrumentos con su propia voz, versión que, a tenor del resultado, nos parece más creible.

EPITAFIO

De vez en cuando, tras leer el libro “sombras” de Juan Seoane Fernández, que, junto a “sombras sobre fondos grises” de Miguel Ángel López, constituyen la única “sombría” literatura de la que Cachelo hace uso dentro del Psiquiátrico, el indio se pone trascendental y nos “obsequia” con temas como este.

EL CANTO DEL GRILLO