ESTE TANGO DESAFINADO

ESTE TANGO DESAFINADO

LE GUSTA OBSERVAR SUS ANDARES DE GACELA
Y LA SIGUE EN SILENCIO POR EL JARDÍN.
SE AJUSTA EL BISOÑÉ, SIENTE QUE EL DÍA HA LLEGADO.
EL PAÑUELO BLANCO, EL TRAJE,
EL BIGOTE PERFUMADO.

CONOCE CADA CURVA DE SU LINDA FIGURA.
SE EMOCIONA EN CADA GESTO, EN CADA POSTURA.
MAS NO ESTÁ HECHA LA MIEL PARA LA BOCA DEL ASNO,
POR MÁS QUE HAYA DEJADO LUSTROSOS SUS ZAPATOS.
Y LA VE A LO LEJOS, POR LA CALLE, CON SU PORTE ALTIVO,
SE ARRIMA EN LA COLA DE LA CARNICERÍA, FURTIVO,
MAS NUNCA LE DIJO UN SÓLO VOCABLO,
TAN SÓLO ALGUNA SERVILLETA EN EL PARABRISAS DEL AUTO LE DECÍA:
“SIEMPRE TE QUERRÉ”

SU INDIFERENCIA INTERPRETABA COMO HALAGO CALLADO,
CONDESCENDENCIA ENSAYADA DEL CALLEJERO TEATRO.
SE OFRECERÍA A LLEVARLE LA BOLSA DE LA COMPRA.
CHARLARÍAN POR EL CAMINO DE TODAS ESAS COSAS
Y, EN EL PORTAL, CON AUDACIA, PROBARÍA SU BOCA
Y LE DIRÍA…

MAS LABRADO YA EL DESTINO POR EL PASO DE LOS AÑOS,
AJADO EL INDIVIDUO, VENCIDO, DERROTADO,
SE LE ACERCÓ UNA TARDE DE UN TÓRRIDO VERANO
Y LE DIJO:
“SIEMPRE TE QUERRÉ”

Cachelo: guitarra, saxo, voz